- EL PELOTARI CONOCIDO COMO “LA ZURDA DE ORO” - UNO DE LOS MEJORES DE ARGENTINA, PERECE DE UN BALAZO EN UNA CANCHA DE PUERTO SAN JULIÁN – HISTORIA PELOTARIS DE 1942 -

 *LA ZURDA DE ORO*

…Esta crónica sorprendente sobre el pelotari Mariano Evangelista con sus pícaras peripecias por los pueblitos de la provincia, anteriores a su violenta muerte. Mariano Evangelista (1917-1942),… Una nota imperdible de 1936 y numerosas fotos de “La zurda de Oro” cuando apenas tenía 22 años.
…El 26 de junio de 1942, quien fuera uno de los mejores pelotaris zurdos del mundo en su época, fue muerto por un balazo que le atravesó el corazón en una timba de naipes en Puerto San Julián, provincia de Santa Cruz.


Mariano Evangelista recién había cumplido 28 años.
PELOTA
….Si, la figura de Mariano Evangelista no fuera conocida de los aficionados a la pelota por sus extraordinarias aptitudes de jugador, bastaría hacer el relato de las aventuras corridas por él en pocos años, para dar interés a esta nota. Sin embargo, entendemos que este articulo debe justificarse, ante todo, por el prestigio que ha conquistado en nuestras canchas, especialmente en la de Almagro, donde midiéndose con los ases de la paleta ha demostrado que poseía la mejor zurda del país. Y como, hasta hoy en día no se haya comprobado lo contrario, en la Argentina actúan los mejores “guerrero” de la Pelota Paleta,…Pero no hay exageración si “afirmamos” que Evangelista poseía la mejor zurda del mundo.

…En poco tiempo lo evidenció en “varias” oportunidades,…Dice “la historia” que Gabriel Hauche, el gran jugador, le había ganado anteriormente a Evangelista, zurda a zurda, por cuatro tantos. Este último consideró que, en aquella ocasión, no había rendido cuanto podía por motivos de salud y luego, en Almagro, se midieron nuevamente dos veces y en ambos match se impuso Evangelista, por nueve y diez tantos de diferencia, respectivamente. Basta esta sola mención para destacar lo que valía “la zurda” de este muchacho, que además es, según lo hemos dicho, “era” jugador de primera línea dentro de cualquier combinación.

 
…Personalmente, Evangelista se ganó de inmediato la simpatía de quienes platicaban con él. El contaba sólo con 22 años, y su fisonomía atrayente, sus facciones finas, su cabello rubio, su mirada suave, le daban un aspecto angelical que estaba perfectamente de acuerdo con su apellido... ¡y todo lo cual le había servido de mucho en “su corta” vida!
…Dentro de la cancha de pelota Evangelista se desempeñaba siempre con una tranquilidad pasmosa y una disciplina ejemplar, que podría servir de modelo a la gran mayoría de los pelotaris hoy en día, sin distinción de clases ni de clasificaciones, no sólo por la espontánea conformidad que tenía siempre para aceptar los fallos de los jueces de cancha y la tolerancia con los errores de sus compañeros, sino también porque sabía ganar y perder sin inmutarse, aunque a veces la procesión creemos “le iba por dentro”...


…A falta de un físico generoso, Evangelista ponía al servicio del deporte una inteligencia poco común y es por eso que cada match en que intervenía provocaba un interés digno de su calidad.
…Le gustaba más jugar partidos individuales que de cuatro, quizás porque en sus jiras se acostumbró a actuar solo, Pareciere verlo que se divertía más...
…Se comentaba, que constantemente iba con la verdad de frente, porque en esos partidos individuales es donde rayaba a gran altura empuñando la paleta argentina, y había ya probado anteriormente que, en un trinquete neutral, zurda a zurda, no hay quien le ganara. Y como, a pesar de su aspecto no era tan "evangélico" como parecía —, tenía en sí mismo una fe grande y era amigo de decir las cosas con claridad, aunque con diplomacia:
Constantemente en alguna charla de mesa, sabía decir,…Yo con mi izquierda me animo a jugarle a cualquier adversario. Lo decía con suavidad, como pidiendo permiso, sonriendo...


EN PIRÁN
…Marianito Evangelista era entrerriano. Nacido en Villa Libertad, donde sus padres poseían una tienda. Más tarde, éstos se trasladaron al pueblo General PIRÁN, en la provincia de Buenos Aires y ahí el padre se puso al frente de un hotel y cancha de pelota,… Fue en esa cancha, abierta, donde Mariano se pasaba casi todo el día y fue formándose el gran pelotari que lo llevó a ser, y reconocido en el mundo entero.
….Ya de pibe, le gustó aprender cosas raras. Tenía en la cabeza la idea de que más tarde saldría en gira y que todo aquello le iba a servir. Como tuvo cierta facilidad para jugar bien, después empezó a buscar los efectos para hacerse el chambón, a manejar los reveses, a jugar con la paleta dada vuelta... y con cualquier instrumento.


…El lector, “hoy día se preguntará”, que es eso de "cualquier instrumento". Contaremos un caso. A los quince años Marianito les ganaba con la zurda a todos los paisanos de PIRÁN, entonces ello le valió valorar sus aptitudes y sus rarezas con los jugadores que caían al pueblo, de discretos para abajo en su totalidad. Cierta tarde llegó un vasco y, como de costumbre, después de dar mil rodeos, la conversación cayó en el tema que los dos andaban buscando.


¿Juega usted?
….Y… algo — contestaba el vasco. No tanto como usted que está aquí todo a día,….Si le parece, podría darle una ventaja. Mire: le juego con esto.
…Y Marianito señaló una tapa de cilindro de yerba que estaba tirada en el suelo abajo de los bancos. El vasco, naturalmente aceptó en seguida. ¡Cómo iba a perder! Campeón no se sentía, pero muy chambón tampoco... El pibe se agachó, recogió la tapa del cilindro, como si por primera la tomara en sus manos, la revisó bien y entraron a la cancha. Y le ganó, naturalmente; sin paliza, porque nunca le gustaba que el contrario quedara en ridículo pero demostrando que manejaba aquella herramienta con tanta habilidad como la paleta.
…Ahora bien: lo que el vasco no sabía es que Marianito EVANGELISTA, el mismo había colocado la tapa del cilindro ahí, en el suelo, preparando la escena para que pareciera tirada al descuido... Y como esa vez, usó de la estratagema muchas otras y recurrió a distintas herramientas.


EN TANDIL
….Llegó un momento en que Marianito no podía jugar más en Gral. PIRÁN. Porque todos lo conocían y no había combinación posible. Afortunadamente, se casó su hermano mayor, y con él se fue a Tandil. Arrendaron la cancha y boliche de “El Pasatiempo", que primero explotó su hermano y más tarde, al irse éste, quedó bajo la dirección del "rubiecito" Marianito.
…Fue en Tandil donde agarró juego grande. La cancha era cerrada y en poco tiempo dominó todos sus secretos. Siempre se acomodó a cualquier cancha. Aunque reconozcamos que la mejor fue la de Almagro y que ahí es donde él había jugado más, pero nosotros no le damos una importancia primordial. ¡Porque ha jugado en cada cancha por ahí afuera!... Bueno... En Tandil, como le decía, agarró juego grande en cancha cerrada y fue donde ganó más partidos con la paleta dada vuelta.
…Es esta “el trinquete” una modalidad que Evangelista dominaba con admirable habilidad. Tomando la herramienta por la pala propiamente dicha, con el mango hacia afuera, llegando a poseer un dominio tal que le permitió sorprender a muchos rivales. Que nunca le creyeron capaz de jugar tanto en esa forma.
…Eso lo realizó con quienes más o menos lo conocían, que él jugaba bien de la manera normal, digamos. A los desconocidos nunca tuvo interés en darles handicap, sino que trató de que lo concedieran ellos, o cuando más jugában mano a mano. Era cuestión de hacer el papel...
Poco más adelante en esta “historia”, verán ustedes con qué "clase” hacía Evangelista su “papel” Pero atendamos a esto:
….Un día cayeron dos forasteros. Andaban con unas ganas locas de jugar a la pelota. "Aquí no hay jugadores buenos", les dijo él. "Se van a tener que ir sin entrar a la cancha…” Protestaron enseguida. "¡No, antes que eso entramos a jugar con usted, aunque sea!" Marianito EVANGELISTA, era chico, menudo, así rubio... Despistaba. Cuando les dijo: "Y... si les parece..." ,…Ellos se echaron a reír. Pero él se encargó de que no aparecieran otros rivales y no tuvieron más remedio que jugarle, los dos, a Marianito, por una apuesta bastante fuerte. Creyéndolo pan comido los forasteros pelotaris le dieron "soga" al principio, y resultó que cuando quisieron acordarse ya era tarde. El mantuvo la ventaja y les ganó con humildad.
…Para poder jugar, Evangelista tuvo que hacerse maestro en el arte del comediante. Ya era un pelotari de primera línea, pero contra la mayoría de los jugadores del sur de Buenos Aires tenía que achicarse, lo “tenían junado” como quien dice, era difícil reconocer, pero en el ambiente de la Pelota Paleta por esos años, mucha gente viajaba a los “desafíos”, más o menos como hoy día en el FRONTÓN, el de “LOS PELOTARIS LIBRES”.
…Sabía comportarse, era muy diplomático, sabía andar disfrazado cuando la ocasión se presentaba... Otra vez, llegó a la cancha “trinquete”de Tandil un vasco, jugador de pelota, regular no más, pero que se creía muy bueno. Evangelista le entregó las llaves a un amigo y se pusieron de acuerdo en pocas palabras. Cuando el vasco dio a entender que tenía deseos de jugar, su amigo le dijo: "Y... *Por aquí no hay ninguno bueno*,…Así como para hacerle partido a al vasco recién llegado. Únicamente que estuviera, por casualidad, el muchacho de la esquina, el hijo del almacenero. Pero es estudiante y aquí no está casi nunca." El vasco se entusiasmó enseguida. "¡Vamos en su busca! A lo mejor está." Y fueron. Estaba naturalmente. Se hizo el partido, y ganó el "estudiante", el "hijo del almacenero"...que no era otro que Marianito Evangelista.


LAS GIRAS

…Para hacer la vida de pelotari, en el interior, no era posible estar quieto en un sitio. Porque si la finalidad era “vivir de la Pelota”, no convenía que a uno lo conocieran todos, porque si se era buen jugador resultaba imposible conseguir rivales. Era necesario, pues, disminuirse, achicarse, presentarse como chambón; perder algo para ganar más y, sobre todo, tener una gran habilidad para ganarse las simpatías de todos y dejar, al partir, la mejor impresión.
…Se recuerdan, en otras épocas, los casos de maestros tales como “El viejo Tandil” o “El Rosarino. Pues bien: Mariano Evangelista llegó a ser un digno émulo de ellos.
—En las giras había que cuidar todos los detalles. Era necesario presentarse en cada pueblo de una manera distinta y siempre dando la impresión de que se es chambón, salvo en aquellos puntos donde aparece algún amigo. En ese caso, había que presentarse tal cual era uno, y Marianito de esto la sabía “larga”.
Mariano Evangelista recorrió una cantidad de pueblitos, ya como simple paisano, como verdulero, mecánico, peón de cosecha, etc. Lo importante era presentarse de cualquier modo menos como pelotari. Generalmente, disfrazaba de “auténtico paisano”: blusa, pañuelo floreado, pantalones "cortina", y gorra de visera. Con “boina vasca” NO…, Porque daba ya cierta personalidad de pelotari. Después, había que saber hacerse el chambón (puro actor de reparto): en la conversación, “con mucho cuidado” de emplear los términos que usan los que están acostumbrados a jugar; y en la cancha corriendo, moviéndose y pegando como los chambones; enredándose la paleta entre las piernas, poniéndose nervioso. A veces entraba en una cancha, como quien no sabía nada, colocaba su ropa arriba de la tabla... Así anduvo bastante tiempo y le aseguro que se divirtió mucho. Había jugado contra un manco, contra un "pata de palo"... Otras veces se hacía acompañar por un entrado en años chambón, amigo de él. Marianito se hacía pasar por su mecánico, chauffeur, o peón. El “veterano” arreglaba los partidos mientras Marianito no abría la boca.
….Otra cosa importante era, que en esos tiempos a uno lo vieran con plata y lo supieran “laburador”. En un atadito hecho con un pañuelo, él solía llevar una maletita, un par de alpargatas, y una aguja para cortar maíz... aunque nunca la supo usar “ni cerca de ello”. Sabía llevar el dinero, anudado en el pañuelo, hecho un fajo con billetes grandes arriba, de manera que al sacarlo para pagar cualquier cosa en el hotel o en la cancha, se viera bien “el fuelle” bien previsto.
…Además, según él “lo reconocía”, a Evangelista lo ayudó mucho su aspecto, tan suave, y sus maneras, tan gentiles. Nunca buscó el incidente, sino que lo evitó. Más de una vez perdió la plata de alguna apuesta para no originar un lío. Yendo por las buenas, diplomáticamente, le fue siempre bien.


TRES RECUERDOS
….De sus innumerables andanzas, podremos contarle, una vez que, con otro amigo, se presentaron en un pueblito como verduleros. Jugaron primero contra dos chambones y ganaron. Entonces uno de estos fue en busca de otro jugador del pago,…Con este compañero no me van a ganar,….Formalizaron la apuesta, superior a la del primer partido y entraron a la cancha. Marianito EVANGELISTA, entonces empezó a jugar,….Sin perder del todo su aspecto de chambón, y se colocaron 28 a 20. Entonces, ¡al desafiante le dio un ataque de apéndice! “el viejo y recordado mentirón”, se veía que no le pasaba nada a su contrincante, pero los visitantes “muy vivos ellos” se cuidaron muy bien de protestar. Era que los del pago se habían dado cuenta de los puntos que calzaba Evangelista, pero no querían darse por vencidos. Marianito, muy suavemente, pidió el dinero. Primero pareció que no iban a conseguir nada,…Y la “leyenda relata” que después uno de ellos dijo,…Al rubio, porque es simpático, le vamos a dar diez pesos. Y tuvieron que batirse en retirada, sin perder la línea, pero conformándose con eso.


***
…Otro pueblo. Otra caracterización. Tres personas estaban jugando: uno bueno contra dos chambones. En el momento que vieron a los visitantes trocaron puestos y uno de los malos pasó a hacer el papel de bueno. Evangelista iba acompañado por un cartero legítimo y él, a su vez, se había vestido saco y pantalón blanco, pasando por estafetero. Después de hablar del viaje, del tiempo y otras cosas, cuando se entró a tratar el partido que, lógicamente, iban buscando los forasteros, les propusieron que jugaran contra la pareja de los dos malos. Marianito “vivillo en estos menesteres” se dio cuenta que el que jugaba solo no era bueno, pero no podía alcanzar a descubrir el valor de los otros,... Lo que no podía dudar era que alguna comedia había. Finalmente, aceptó. Entraron a la cancha y el partido les fue favorable hasta que las apuestas quedaron cerrando. Desde ese momento, uno de ellos empezó a jugar, ¡y cómo jugaba! Evangelista había estado esperando, seguro de que la "destapada" tenía que producirse, pero no supuso que el adversario rindiera tanto. Para colmo, su compañero, el cartero, se asustó al ver que peligraba todo el dinero que habían llevado, y Marianito tuvo que hacer un esfuerzo enorme para ganar ahí no más.
…Aquella fue la vez que comentaba que estuvo más en peligro; desde entonces, no llevó “nunca más” compañeros chambones.
…Después de contar que una vez fueron a Flores, con otro amigo, a hacer partido, pero simulando que iban en busca de empleo y salieron ofreciéndoles en serio un puesto de peón de cocina, Evangelista “siempre y constantemente” en su relatos pelotaris, a pesar de sus jóvenes años, tenía un recuerdo amable para el vasco de Santa Isabel.
…Una vez ciertamente en charla “mano a mano” de madrugada supo decir y comentar esta “rica historia” que hoy día se la cuelgan a otro pelotari reconocido.,…Yo no sé… Créame que estoy seguro de que la cara me ayudó siempre. Además, obligado a hacer el "papel", llegaba a mirarme al espejo con preocupación, como temiendo que podría llegar a posesionarme demasiado... A Santa Isabel fui con otro compañero, haciéndonos pasar por mecánicos. ¡Éramos malos, malos!... El público empezó a cuchichear y, naturalmente, apareció un vasco que nos desafió a los dos. Aceptamos. Empezó el partido por un peso y yo, acercándome a la reja, le decía a mi compañero: "Yo creo que éste no nos puede ganar; no tiene juego para ganarnos..." Los de afuera sonreían; estaban convencidos de que nosotros ni sospechábamos lo que escondía el vasco. Empezaron las paradas, y nosotros a recogerlas. "¿Agarramos?", me consultaba mi compañero. "Y sí, agarremos; yo creo que tenemos que ganarle." El mismo vasco fue aumentando la apuesta; además de lo que llevaba en el bolsillo nos jugó lo que tenía escondido en la faja, ¡todo! Ganamos nosotros, aunque sin mostrar mucho. Prometimos regresar al poco tiempo, pero hasta ahora no hemos podido...ja, ja, ja,..Pero ese “vasco” si que jugaba mucho.
….Las andanzas de Mariano Evangelista habían cesado, por lo menos transitoriamente. Ahora era canchero en Burzaco y solo jugaba partidos oficiales en la cancha de Almagro. Pero solo con la mente fija, en, pensar volver a viajar. Su habilidad lo ponía a cubierto de cualquier riesgo, su simpatía personal constituye para sí mismo una garantía, y se divertía mucho.


La Muerte del Campeón


...En el año 1944 arriba por segunda vez a Puerto San Julián Santa Cruz el campeón Argentino y Sudamericano de Pelota a Paleta, Mariano Evangelista y según los aficionados de este deporte sostenían, que gozaba de una “ Zurda de Oro “.
Lo hizo acompañado de una chica del ambiente, cantora y guitarrera ella, se presentaba como “La Chaqueñita Abalos “. Este extraordinario Pelotaris paseo su magia por la zona centro; Puerto San Julián, Comandante Luis Piedra buena y Puerto Santa Cruz, localidades estas que tenían muy buenos jugadores pero sin la técnica de este gran Campeón.
Por las noches los naipes consumían varias horas de tiempo de descanso, Mariano Evangelista y sus compañeros de mesa lamentaban la ausencia de uno de ellos jugaron casi en silencio hasta que un mensajero de la muerte llego para ocupar la silla vacía, barajo y tras el corte dio las cartas. La suerte estaba echada… tras una fuerte discusión sonaron dos disparos de arma de fuego y Mariano cayó mortalmente herido expirando poco tiempo después.
….Un enorme manto de misterio cubrió aquella última partida entre dudas y opiniones encontradas se tejieron mil y una versiones sobre lo acontecido en aquel edificio ubicado en la esquina sur de Mitre y Moreno (hoy propiedad de la familia Frach-Braña quienes conservan aun la parte posterior del mismo...
Este desgraciado hecho ocurrió el 28 de Julio de 1942 y Mariano Evangelista fue sepultado dos días después en el cementerio local.